Laplata. El proyecto investiga las posibilidades físicas de un espacio para transformarse
El proyecto investiga las posibilidades físicas de un espacio para transformarse amoldándose a las diferentes situaciones y ambientes que surgen a lo largo del día. El cliente planteó un bar con un enfoque híbrido entre la cafetería de mañanas, el bar de menús a mediodía, el tradicional bar de tapas por la tarde y el bar de copas por la noche. Toda esta gran variedad de posibles situaciones condicionaba en gran manera la organización de los espacios. La concepción básica del proyecto consiste en plantear un gran contenedor neutro apoyado en una estética cartesiana. Mediante elementos móviles, juegos de iluminación o la disposición del propio mobiliario se posibilita la creación de ambientes y espacios de carácter diferente concretando las situaciones variadas. La volumetría espacial queda visualmente dividida en dos espacios longitudinales, por medio de un elemento vertical de madera que tiene toda la altura del local, quedando separados los usos de bar y restaurante. En este elemento aparece una grieta horizontal que materializa la barra, abierta hacia ambos espacios. La iluminación de la barra enfatiza esta imagen de grieta continua dentro de un volumen pesado. En este volumen ciego se albergan el botellero y la instalación de aire acondicionado, lo que ha permitido conservar en el resto del local toda la altura de la antigua sala de cine. Los dos espacios longitudinales pueden llegar a separarse físicamente mediante un gran panel móvil de madera, permitiendo así disponer de un espacio mucho más contenido de bar para los horarios de mañana y de un comedor más íntimo para el horario de cenas. Existe también la posibilidad de que ambas zonas se sumen integrando un único espacio, para ello era importante que la zona de restaurante adoptase un carácter similar al bar. Era necesario que el mobiliario “desapareciese” y se ideó un sistema de mesas abatibles que se ocultan dentro del propio revestimiento empanelado de madera en barra y pared. Los taburetes se alinean contra las paredes, creando una bancada continua de madera. Al plantearse la barra como un elemento central abierto a los dos espacios principales, se producen visiones cruzadas por lo que los elementos auxiliares de la barra están muy presentes, su diseño se ha ejecutado buscando la sencillez y simplicidad. Los tiradores de cerveza se reducen a unos cilindros de acero inoxidable y las vitrinas protectoras de alimentos son tan solo unos planos inclinados de vidrio soportados por unas presillas de acero. La iluminación se ha planteado a base de líneas continuas de fluorescentes regulables en intensidad, que enfatizan la geometría cartesiana del local. En la zona de restaurante para conseguir un ambiente más íntimo se han ideado unas luminarias sobre cada mesa y mediante un eje adoptan dos posiciones, iluminando las mesas cuando el comedor esta desplegado o el techo cuando esta recogido. En la imagen exterior del local, asumiendo su carácter de segunda fachada, se ha optado por crear un juego de planos de madera sobre el enfoscado existente.
Enrique, Kahle, Arquitectura, Bar, Laplata, Diseño, Interior, Hostelería, Pamplona
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LAPLATA

El proyecto investiga las posibilidades físicas de un espacio para transformarse amoldándose a las diferentes situaciones y ambientes que surgen a lo largo del día.

El cliente planteó un bar con un enfoque híbrido entre la cafetería de mañanas, el bar de menús a mediodía, el tradicional bar de tapas por la tarde y el bar de copas por la noche. Toda esta gran variedad de posibles situaciones condicionaba en gran manera la organización de los espacios.

La concepción básica del proyecto consiste en plantear un gran contenedor neutro apoyado en una estética cartesiana. Mediante elementos móviles, juegos de iluminación o la disposición del propio mobiliario se posibilita la creación de ambientes y espacios de carácter diferente concretando las situaciones variadas.

La volumetría espacial queda visualmente dividida en dos espacios longitudinales, por medio de un elemento vertical de madera que tiene toda la altura del local, quedando separados los usos de bar y restaurante. En este elemento aparece una grieta horizontal que materializa la barra, abierta hacia ambos espacios. La iluminación de la barra enfatiza esta imagen de grieta continua dentro de un volumen pesado. En este volumen ciego se albergan el botellero y la instalación de aire acondicionado, lo que ha permitido conservar en el resto del local toda la altura de la antigua sala de cine.

Los dos espacios longitudinales pueden llegar a separarse físicamente mediante un gran panel móvil de madera, permitiendo así disponer de un espacio mucho más contenido de bar para los horarios de mañana y de un comedor más íntimo para el horario de cenas.

Existe también la posibilidad de que ambas zonas se sumen integrando un único espacio, para ello era importante que la zona de restaurante adoptase un carácter similar al bar. Era necesario que el mobiliario “desapareciese” y se ideó un sistema de mesas abatibles que se ocultan dentro del propio revestimiento empanelado de madera en barra y pared. Los taburetes se alinean contra las paredes, creando una bancada continua de madera.

Al plantearse la barra como un elemento central abierto a los dos espacios principales, se producen visiones cruzadas por lo que los elementos auxiliares de la barra están muy presentes, su diseño se ha ejecutado buscando la sencillez y simplicidad. Los tiradores de cerveza se reducen a unos cilindros de acero inoxidable y las vitrinas protectoras de alimentos son tan solo unos planos inclinados de vidrio soportados por unas presillas de acero.

La iluminación se ha planteado a base de líneas continuas de fluorescentes regulables en intensidad, que enfatizan la geometría cartesiana del local. En la zona de restaurante para conseguir un ambiente más íntimo se han ideado unas luminarias sobre cada mesa y mediante un eje adoptan dos posiciones, iluminando las mesas cuando el comedor esta desplegado o el techo cuando esta recogido.

En la imagen exterior del local, asumiendo su carácter de segunda fachada, se ha optado por crear un juego de planos de madera sobre el enfoscado existente.

Año 2000

Cliente Principe Monton S.L.

Categoría Hostelería

Publicado en 

Premio al diseño en el comercio de la Cámara de Comercio de Navarra 2000