El colmado. El programa se dispone como una secuencia de espacios encadenados
“El Colmado” es un proyecto de hostelería que pretende ser innovador en la ciudad. Se implanta en un edificio de locales comerciales en planta baja y vivienda colectiva en plantas elevadas, situado en una manzana del II Ensanche de Pamplona. El local original estaba ocupado por un taller de reparación de automóviles, por lo que nos encontramos un espacio muy puro, mínimamente acondicionado, con una estructura de pórticos de hormigón armado con vigas de gran canto que le confieren gran expresividad. El ámbito de proyecto ocupa unos 260.00 m2. con una altura libre de 4.5 m. El programa de necesidades planteado por el promotor tiene su origen en un negocio dedicado a la comercialización de productos alimenticios seleccionados de alta calidad, asociado a un comedor en el que se puedan degustar los mismos y un pequeño bar. Como complemento de lo anterior se prevé la dotación de una zona de estar y las necesarias dependencias de servicios asociadas a la actividad: cocinas, almacenes, bodegas, aseos, instalaciones, vestuarios de personal, etc. Desde las primeras reflexiones en la fase de diseño, se pudo intuir la relevancia que en la propuesta formal tendría el variado programa de estancias de público asociado a sus horarios correspondientes. En un discurso paralelo marchó el debate sobre el planteamiento estético adecuado al tipo de actividad y al local preexistente. Por un lado, conseguir una adecuada atmósfera evitando caer en la tentación de la cita explícita o el “kitch”, y ello con una actitud en la que el “diseño”, entendido como tal, parecía no tener cabida. Además, ser capaces de poner en valor lo escaso que el local aportaba de interesante: la excepcional altura y la expresiva estructura de hormigón. La solución propuesta es una rigurosa traducción formal
Enrique, Kahle, Arquitectura, Bar, Restaurante, El Colmado, Diseño, Interior, Hostelería, Pamplona
67
single,single-portfolio_page,postid-67,ajax_fade,page_not_loaded,,select-theme-ver-3.1,vertical_menu_enabled,paspartu_enabled,side_area_uncovered,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12.1,vc_responsive

El Colmado

“El Colmado” es un proyecto de hostelería que pretende ser innovador en la ciudad. Se implanta en un edificio de locales comerciales en planta baja y vivienda colectiva en plantas elevadas, situado en una manzana del II Ensanche de Pamplona. El local original estaba ocupado por un taller de reparación de automóviles, por lo que nos encontramos un espacio muy puro, mínimamente acondicionado, con una estructura de pórticos de hormigón armado con vigas de gran canto que le confieren gran expresividad. El ámbito de proyecto ocupa unos 260.00 m2. con una altura libre de 4.5 m.

El programa de necesidades planteado por el promotor tiene su origen en un negocio dedicado a la comercialización de productos alimenticios seleccionados de alta calidad, asociado a un comedor en el que se puedan degustar los mismos y un pequeño bar. Como complemento de lo anterior se prevé la dotación de una zona de estar y las necesarias dependencias de servicios asociadas a la actividad: cocinas, almacenes, bodegas, aseos, instalaciones, vestuarios de personal, etc.

Desde las primeras reflexiones en la fase de diseño, se pudo intuir la relevancia que en la propuesta formal tendría el variado programa de estancias de público asociado a sus horarios correspondientes. En un discurso paralelo marchó el debate sobre el planteamiento estético adecuado al tipo de actividad y al local preexistente. Por un lado, conseguir una adecuada atmósfera evitando caer en la tentación de la cita explícita o el “kitch”, y ello con una actitud en la que el “diseño”, entendido como tal, parecía no tener cabida. Además, ser capaces de poner en valor lo escaso que el local aportaba de interesante: la excepcional altura y la expresiva estructura de hormigón.

La solución propuesta es una rigurosa traducción formal del organigrama funcional, de manera que el espacio queda dividido en dos grandes áreas: la zona de público que resulta servida por la sirviente que aglutina las zonas de personal. La primera se implanta en un espacio formalizado a la manera de una gran nave de anchura homogénea, que avanza desde la fachada hasta el fondo del local. Un área adosada a la anterior a la manera de una alforja aglutina las dependencias sirvientes.

En la concepción funcional y espacial de la zona de público radica el leit motiv del proyecto. El programa se dispone como una secuencia de espacios encadenados compartimentados entre sí por elementos móviles. Si comenzamos la serie desde el exterior, la secuencia sería:

zaguán|tienda|bar|lounge|comedor|privado

Los citados elementos de filtrado de las estancias tienen la doble función de controlar la excesiva profundidad del local original y acotar cada subespacio del principal. La movilidad de los elementos permite que el local pueda adaptarse a lo largo del día a las cambiantes condiciones que se derivan de los diferentes usos, los cuales llevan asociados particulares horarios de atención al público.

Las mamparas de compartimentación constituyen un filtro en toda la anchura del local. Están formadas por unas grandes persianas enrollables de lamas de madera natural moduladas a 1.0 m. de ancho cada una. De esta forma se consiguen diferentes grados de apertura en función de la cantidad de elementos que se practican y la manera. En posición cerrada las lamas hacen que el cierre se comporte como una celosía, con las posibilidades añadidas de juegos perceptivos que la introducción del alumbrado artificial pueda producir.

El resto de materiales escogidos para los revestimientos, pretenden insinuar que bien pudieran haber estado ahí previamente a la implantación de la actividad: hormigón pulido en soleras, abujardado en los pórticos estructurales, ladrillo y panel de fibrocemento pintados en paramentos verticales y trasdosado de techos con panel de viruta de madera prensada y pintada. Con ello se pretende conseguir la sensación de que se trata de un acondicionamiento “sin autor”, inducir al visitante a pensar que se encuentra en un ambiente en el que no ha tenido cabida el diseño.

Año 2008

Cliente Gastronomía Iturralde y Suit S.L.

Categoría Hostelería

Publicado en “CASA VIVA”, “Diseño Interior”, “AIT”

Premios Finalista premios FAD 2007, Premio al diseño en el comercio de la Cámara de Comercio de Navarra 2007

Cliente

El Colmado