Dodoclub. El programa se divide en zona de servicio o trabajo y zona de público.
Hasta ahora las actividades hosteleras no eran en si mismas objeto de interés pero la mecánica actual del consumo está marcando una clara tendencia a convertir actividades naturales y cotidianas en verdaderos rituales. Queremos tener a nuestro alcance, conocer y probar productos procedentes de todo el mundo. Queremos que nos sorprendan con sus combinaciones y su puesta en escena. Queremos que se cree un espectáculo de todo ello que nos entretenga. Queremos sentirnos mimados, dentro de un refugio confortable y placentero, donde sentirnos únicos y especiales. El planteamiento conceptual de este proyecto ha sido responder a estas demandas, es decir crear un espectáculo en torno a todas las actividades que se generan en un local de hostelería; La cocina, la música, la instalación de refrigeración de la cerveza, el almacenamiento de botellas, el acopio de vajilla, la fabricación de hielo, la cava para el vino... Formalmente para responder a este planteamiento se buscado crear un espacio donde la arquitectura se convierta en algo neutro al servicio de estas actividades, que sirva para albergarlas y comunicarlas. La simplicidad de la forma geométrica actúa como contraste a la actividad social y genera una presencia poderosa y permanente. Esta imagen se ha potenciado con el tratamiento de los materiales. El programa se divide básicamente en zona de servicio o trabajo y zona de público. Ambas funciones se orientan en paralelo longitudinalmente a lo largo del local, con el fin de que la zona de trabajo sirva en todo momento de fondo temático a la zona de público. El primer espacio de estancia se relaciona con la barra, es un espacio ambivalente que funciona como comedor de grupos de día y como bar de copas por la noche. Para posibilitar la primera de las funciones, se han diseñado unas largas mesas sobre las que se suspenden luminarias longitudinales a la altura de los ojos creándose una cierta sensación de intimidad dentro de ese espacio vacío. Para favorecer la segunda de las funciones mencionadas anteriormente , se ha planteado que tanto el mobiliario como la iluminación puedan “ desaparecer”. Por ello las luminarias longitudinales suben hasta confundirse en el techo y las mesas móviles se almacenan bajo el escenario. El segundo espacio de estancia aparece por contraste con gran altura y luminosidad tras atravesar un túnel pétreo y oscuro que produce una compresión que privatiza el acceso. Este segundo espacio de estancia se relaciona temáticamente con la cocina y se ha pretendido igualmente que cumpla una doble función, comedor privado de día y “lounge-bar” de noche. Los materiales utilizados que cabría destacar son : pladur , revestimientos cerámicos, madera, revestimientos de fibras vegetales (bambú), acero inoxidable y revestimientos vinílicos. La aplicación de todos estos materiales es diversa. El pladur se utiliza básicamente en techos, tratándolos como bandejas flotantes rodeadas de fosas de iluminación. También se ha materializado con pladur un gran telón longitudinal que recorre todo el local, sobre el que se hacen diversas proyecciones que lo convierten en un elemento continuamente cambiante. La cerámica se ha utilizado aparejándola a matajunta al modo de los materiales pétreos huyendo de una imagen de revestimiento, buscando transmitir una sensación de masa, de solidez, de muros de piedra sobre los que apoyar otros materiales. La madera en el mobiliario se ha pretendido que tenga una presencia poderosa utilizando grandes secciones. El pavimento tanto de la zona de mesas como el del escenario son una especie de alfombras que quedan encajadas dentro de los límites que define el material cerámico. El acero inoxidable se ha utilizado como habitualmente se hace, como elemento que resuelve encuentros entre materiales diversos pero también como revestimiento en el interior de la barra, consiguiéndose así que todas las instalaciones sean registrables. El revestimiento vinílico se utiliza como contrapunto introduciendo el color en la parte más íntima del local. Por último el revestimiento de fibras vegetales por su naturaleza aporta calided y frescura es un material que nos acaricia, al tiempo que nos transmite sensaciones de otras culturas.
Enrique, Kahle, Arquitectura, Bar, Dodoclub, Diseño, Interior, Hostelería, Pamplona
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DODOCLUB

Hasta ahora las actividades hosteleras no eran en si mismas objeto de interés pero la mecánica actual del consumo está marcando una clara tendencia a convertir actividades naturales y cotidianas en verdaderos rituales. Queremos tener a nuestro alcance, conocer y probar productos procedentes de todo el mundo. Queremos que nos sorprendan con sus combinaciones y su puesta en escena. Queremos que se cree un espectáculo de todo ello que nos entretenga. Queremos sentirnos mimados, dentro de un refugio confortable y placentero, donde sentirnos únicos y especiales. El planteamiento conceptual de este proyecto ha sido responder a estas demandas, es decir crear un espectáculo en torno a todas las actividades que se generan en un local de hostelería; La cocina, la música, la instalación de refrigeración de la cerveza, el almacenamiento de botellas, el acopio de vajilla, la fabricación de hielo, la cava para el vino…

Formalmente para responder a este planteamiento se buscado crear un espacio donde la arquitectura se convierta en algo neutro al servicio de estas actividades, que sirva para albergarlas y comunicarlas. La simplicidad de la forma geométrica actúa como contraste a la actividad social y genera una presencia poderosa y permanente. Esta imagen se ha potenciado con el tratamiento de los materiales.

El programa se divide básicamente en zona de servicio o trabajo y zona de público. Ambas funciones se orientan en paralelo longitudinalmente a lo largo del local, con el fin de que la zona de trabajo sirva en todo momento de fondo temático a la zona de público.

El primer espacio de estancia se relaciona con la barra, es un espacio ambivalente que funciona como comedor de grupos de día y como bar de copas por la noche. Para posibilitar la primera de las funciones, se han diseñado unas largas mesas sobre las que se suspenden luminarias longitudinales a la altura de los ojos creándose una cierta sensación de intimidad dentro de ese espacio vacío.

Para favorecer la segunda de las funciones mencionadas anteriormente , se ha planteado que tanto el mobiliario como la iluminación puedan “ desaparecer”. Por ello las luminarias longitudinales suben hasta confundirse en el techo y las mesas móviles se almacenan bajo el escenario.

El segundo espacio de estancia aparece por contraste con gran altura y luminosidad tras atravesar un túnel pétreo y oscuro que produce una compresión que privatiza el acceso. Este segundo espacio de estancia se relaciona temáticamente con la cocina y se ha pretendido igualmente que cumpla una doble función, comedor privado de día y “lounge-bar” de noche.

Los materiales utilizados que cabría destacar son : pladur , revestimientos cerámicos, madera, revestimientos de fibras vegetales (bambú), acero inoxidable y revestimientos vinílicos. La aplicación de todos estos materiales es diversa.

El pladur se utiliza básicamente en techos, tratándolos como bandejas flotantes rodeadas de fosas de iluminación. También se ha materializado con pladur un gran telón longitudinal que recorre todo el local, sobre el que se hacen diversas proyecciones que lo convierten en un elemento continuamente cambiante.

La cerámica se ha utilizado aparejándola a matajunta al modo de los materiales pétreos huyendo de una imagen de revestimiento, buscando transmitir una sensación de masa, de solidez, de muros de piedra sobre los que apoyar otros materiales.

La madera en el mobiliario se ha pretendido que tenga una presencia poderosa utilizando grandes secciones. El pavimento tanto de la zona de mesas como el del escenario son una especie de alfombras que quedan encajadas dentro de los límites que define el material cerámico.

El acero inoxidable se ha utilizado como habitualmente se hace, como elemento que resuelve encuentros entre materiales diversos pero también como revestimiento en el interior de la barra, consiguiéndose así que todas las instalaciones sean registrables.

El revestimiento vinílico se utiliza como contrapunto introduciendo el color en la parte más íntima del local.

Por último el revestimiento de fibras vegetales por su naturaleza aporta calidez y frescura es un material que nos acaricia, al tiempo que nos transmite sensaciones de otras culturas.

Año 2003

Cliente Azanza Ezpeleta S.I.

Categoría Hostelería

Publicado en “Diseño Interior”

Premio al diseño en el comercio de la Cámara de Comercio de Navarra 2003