complejo industrial. El heterogéneo programa en usos y escalas se engloba en un único volumen
La empresa de transporte de viajeros por carretera “La Estellesa”, es la propietaria de un solar situado en el término municipal de Estella en el margen de la antigua carretera a Lodosa. Se trata de una zona denomina Merkatondoa que progresivamente se va consolidando como área de actividades económicas industriales y de servicios. Su intención es edificar los nuevos hangares para dar cobijo a los vehículos de la empresa. Se trata de un solar prácticamente cuadrado de 53,0 m. de lado que encierra una superficie de 2.941.00 m². Limita por el Oeste con la calle Merkatondoa, al Este con terrenos de cultivo y los linderos Norte y Sur están ocupados por medianerías de edificaciones ya construidas. Las condiciones urbanísticas de la zona permiten la ocupación de hasta el 50% de la superficie de parcela y prevén un retranqueo de la edificación, de manera que quede un espacio libre al frente destinado a aparcamientos, accesos, carga y descarga, etc. La edificabilidad es la resultante de aplicar a la ocupación máxima la altura máxima. La antigua carretera a Lodosa ha adquirido un papel predominante al convertirse en la conexión del núcleo de Estella con la recientemente construida “Autovía del Camino” (Pamplona-Logroño). Ello sin duda redundará en la consolidación del área de actividades económicas y en consecuencia producirá la revalorización de los terrenos afectados. Habiendo tomado conciencia de lo anterior, se plantea al promotor obtener un mayor rendimiento del solar, ubicando en sótano los autocares de la empresa y sobre él un edificio funcionalmente versátil con acceso en planta baja desde la calle Merkatondoa. Como complemento de lo anterior se reserva espacio para estacionamiento de vehículos a la vista de la evidente escasez de plazas existentes en la vía pública; algo que a buen seguro se agravará progresivamente a medida que la zona vaya densificándose. Como puede intuirse de lo anterior, la sección longitudinal se convierte en determinante para la configuración formal del edificio. El volumen se alinea hacia la vía de acceso respetando los retranqueos prescritos en la normativa, de manera que reserva en su frente una playa para estacionamiento de vehículos desde la que se accede a los locales situados en planta baja destinados a actividades económicas. Bajo ellos se sitúan los sótanos destinados a estacionamiento de vehículos: en planta -1 los turismos y en planta -2 los autocares de la compañía con el imprescindible patio de maniobras al frente. El edificio es un volumen exento de forma que libera espacio en los medianiles para permitir el movimiento de vehículos hacia las plantas inferiores. Este hecho, unido a su posición retranqueada con respecto a la vía de tráfico rodado, y a que se sobreeleva levemente con respecto a la rasante original del terreno, le permite ganar presencia comercial al tiempo que se reduce la excavación. El heterogéneo programa en usos y escalas se engloba en un único volumen compacto y mudo de referencias a su contenido. La continuidad entre las partes emergente y bajo rasante de la dislocada sección se consigue mediante una expresiva cobertura-patchwork que, a modo de tela ondulada por el viento, se pliega repetidamente por la parte superior del edificio, así como por las fachadas delantera y posterior desbordando en viseras que protegen los accesos. El patchwork se materializa con tres acabados diferentes de una misma chapa perfilada, uno de los cuales es traslúcido para permitir la iluminación natural de las estancias en planta baja. El volumen se completa con fachadas laterales neutras compuestas por paneles de hormigón prefabricado de gran formato. Desde un punto de vista constructivo el edificio se ejecuta en hormigón armado bajo rasante y sobre ella en acero. La “manta” de cerramiento es una única solución para fachada y cubierta. Se trata de un cerramiento ligero tipo sándwich “in situ”, compuesto de chapa perfilada en su parte exterior y bandejas de chapa perforada en su interior, que desempeñan la función de correa y cerramiento al mismo tiempo. Entre ambas hojas se coloca una doble manta de aislamiento térmico y absorción acústica de lana de roca. El edificio se ha convertido en un hito, que colabora en la regeneración urbana de una vía de tráfico rodado que aspira a convertirse en el principal acceso a Estella.
Enrique, Kahle, Arquitectura, Complejo, Industrial, Diseño, Interior, Equipamiento, Pamplona
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Complejo industrial

La empresa de transporte de viajeros por carretera “La Estellesa”, es la propietaria de un solar situado en el término municipal de Estella en el margen de la antigua carretera a Lodosa. Se trata de una zona denomina Merkatondoa que progresivamente se va consolidando como área de actividades económicas industriales y de servicios. Su intención es edificar los nuevos hangares para dar cobijo a los vehículos de la empresa.

Se trata de un solar prácticamente cuadrado de 53,0 m. de lado que encierra una superficie de 2.941.00 m². Limita por el Oeste con la calle Merkatondoa, al Este con terrenos de cultivo y los linderos Norte y Sur están ocupados por medianerías de edificaciones ya construidas. Las condiciones urbanísticas de la zona permiten la ocupación de hasta el 50% de la superficie de parcela y prevén un retranqueo de la edificación, de manera que quede un espacio libre al frente destinado a aparcamientos, accesos, carga y descarga, etc. La edificabilidad es la resultante de aplicar a la ocupación máxima la altura máxima.

La antigua carretera a Lodosa ha adquirido un papel predominante al convertirse en la conexión del núcleo de Estella con la recientemente construida “Autovía del Camino” (Pamplona-Logroño). Ello sin duda redundará en la consolidación del área de actividades económicas y en consecuencia producirá la revalorización de los terrenos afectados.

Habiendo tomado conciencia de lo anterior, se plantea al promotor obtener un mayor rendimiento del solar, ubicando en sótano los autocares de la empresa y sobre él un edificio funcionalmente versátil con acceso en planta baja desde la calle Merkatondoa. Como complemento de lo anterior se reserva espacio para estacionamiento de vehículos a la vista de la evidente escasez de plazas existentes en la vía pública; algo que a buen seguro se agravará progresivamente a medida que la zona vaya densificándose.

Como puede intuirse de lo anterior, la sección longitudinal se convierte en determinante para la configuración formal del edificio. El volumen se alinea hacia la vía de acceso respetando los retranqueos prescritos en la normativa, de manera que reserva en su frente una playa para estacionamiento de vehículos desde la que se accede a los locales situados en planta baja destinados a actividades económicas. Bajo ellos se sitúan los sótanos destinados a estacionamiento de vehículos: en planta -1 los turismos y en planta -2 los autocares de la compañía con el imprescindible patio de maniobras al frente. El edificio es un volumen exento de forma que libera espacio en los medianiles para permitir el movimiento de vehículos hacia las plantas inferiores. Este hecho, unido a su posición retranqueada con respecto a la vía de tráfico rodado, y a que se sobreeleva levemente con respecto a la rasante original del terreno, le permite ganar presencia comercial al tiempo que se reduce la excavación.

El heterogéneo programa en usos y escalas se engloba en un único volumen compacto y mudo de referencias a su contenido. La continuidad entre las partes emergente y bajo rasante de la dislocada sección se consigue mediante una expresiva cobertura-patchwork que, a modo de tela ondulada por el viento, se pliega repetidamente por la parte superior del edificio, así como por las fachadas delantera y posterior desbordando en viseras que protegen los accesos. El patchwork se materializa con tres acabados diferentes de una misma chapa perfilada, uno de los cuales es traslúcido para permitir la iluminación natural de las estancias en planta baja. El volumen se completa con fachadas laterales neutras compuestas por paneles de hormigón prefabricado de gran formato.

Desde un punto de vista constructivo el edificio se ejecuta en hormigón armado bajo rasante y sobre ella en acero. La “manta” de cerramiento es una única solución para fachada y cubierta. Se trata de un cerramiento ligero tipo sándwich “in situ”, compuesto de chapa perfilada en su parte exterior y bandejas de chapa perforada en su interior, que desempeñan la función de correa y cerramiento al mismo tiempo. Entre ambas hojas se coloca una doble manta de aislamiento térmico y absorción acústica de lana de roca.

El edificio se ha convertido en un hito, que colabora en la regeneración urbana de una vía de tráfico rodado que aspira a convertirse en el principal acceso a Estella.

Año 2008

Cliente La Estellesa S.A.

Categoría Equipamiento

Publicado en “Formas”, “Architeria”