La sede de la Cámara de Comercio e Industria de Navarra
La sede de la Cámara de Comercio e Industria de Navarra la forman dos edificios situados en el I Ensanche pamplonés. El situado en la esquina de las calles General Chinchilla con Ciudadela es un inmueble de finales del siglo XIX y, en su última etapa, era utilizado como residencia de religiosas; el otro es colindante por la calle General Chinchilla y se trata de un edificio proyectado por el afamado arquitecto local Víctor Eusa en 1950, su uso original era el de colegio y estaban comunicados entre sí. En fecha no muy lejana, los citados edificios fueron objeto de un reacondicionamiento completo para cambiar su uso y ubicar la sede social de la Cámara de Comercio. En el edificio decimonónico se ubicaron las estancias más representativas de la Cámara tales como los despachos del presidente y los directivos. En el edificio de 1950 se ubicaron oficinas generales, aulas de formación y salón de plenos, y en las plantas quinta y sexta se emplazó la Escuela de Hostelería de Navarra. La marcha de la Escuela de Hostelería libera una serie de estancias en las que la Cámara decidió aprovechar para satisfacer la demanda de nuevas instalaciones: una sala de prensa en la planta quinta y un salón de reuniones para el Comité Ejecutivo en la sexta. El acceso a esta zona del edificio se producía bien a través del ascensor o por medio de la escalera general del edificio de Eusa lo que, a todas luces, resulta un tanto reducido de tamaño para el tráfico que debe soportar y carente de la necesaria representatividad consecuencia de la implantación de los nuevos usos. El acceso a la planta sexta se producía desde la inmediata inferior mediante una complicada escalera de tres tramos que ocupaba toda la crujía del edificio. Como objetivo añadido a las necesidades enunciadas por el promotor, nos propusimos liberar el máximo espacio frente al desembarco de escalera y ascensor en la planta quinta para generar un vestíbulo que diera servicio a la sala de prensa y al acceso hacia la sala de juntas en la planta superior. Para ello fue necesario derribar la pesada escalera de tres tramos ejecutada en hormigón con lo que se consiguió comunicar así las plantas quinta y sexta mediante un espacio a doble altura y una ligera escalera metálica de un solo tramo. Los espacios constreñidos e inadecuados con que nos encontramos inicialmente se han limpiado y transformado ahora para lograr, en la medida de lo posible todo lo contrario, espacios amplios y fluidos más acordes con las necesidades funcionales y representativas. Como segundo aspecto considerado se ha buscado dotar al espacio de una cierta expresión y así mediante el uso de los materiales, los colores, las texturas y los contraluces se ha buscado un ambiente cálido y ajeno al carácter institucional del resto del edificio. Los suelos son de moqueta estampada, las paredes están revestidas de un mortero grueso y pintura clara donde se aplica una luz rasante que dramatiza su textura y por delante se colocan unas barras torneadas de diferentes maderas consiguiendo un efecto contraluz y un expresivo revestimiento, uniforme en toda la longitud desde el vestíbulo hasta el salón de reuniones. La sala de prensa es un contrapunto al vestíbulo. En este caso se priman los valores funcionales. Los suelos son de moqueta y los techos de placa perforada de cartón-yeso para obtener un adecuado acondicionamiento acústico. Los colores son muy claros, casi blancos. Únicamente se colorea el logotipo de la Cámara para adquirir la fuerte presencia requerida.
Enrique, Kahle, Arquitectura, Cámara comercio, Diseño, Interior, Equipamiento, Pamplona
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Cámara de comercio

La sede de la Cámara de Comercio e Industria de Navarra la forman dos edificios situados en el I Ensanche pamplonés. El situado en la esquina de las calles General Chinchilla con Ciudadela es un inmueble de finales del siglo XIX y, en su última etapa, era utilizado como residencia de religiosas; el otro es colindante por la calle General Chinchilla y se trata de un edificio proyectado por el afamado arquitecto local Víctor Eusa en 1950, su uso original era el de colegio y estaban comunicados entre sí.

En fecha no muy lejana, los citados edificios fueron objeto de un reacondicionamiento completo para cambiar su uso y ubicar la sede social de la Cámara de Comercio. En el edificio decimonónico se ubicaron las estancias más representativas de la Cámara tales como los despachos del presidente y los directivos. En el edificio de 1950 se ubicaron oficinas generales, aulas de formación y salón de plenos, y en las plantas quinta y sexta se emplazó la Escuela de Hostelería de Navarra.

La marcha de la Escuela de Hostelería libera una serie de estancias en las que la Cámara decidió aprovechar para satisfacer la demanda de nuevas instalaciones: una sala de prensa en la planta quinta y un salón de reuniones para el Comité Ejecutivo en la sexta.

El acceso a esta zona del edificio se producía bien a través del ascensor o por medio de la escalera general del edificio de Eusa lo que, a todas luces, resulta un tanto reducido de tamaño para el tráfico que debe soportar y carente de la necesaria representatividad consecuencia de la implantación de los nuevos usos. El acceso a la planta sexta se producía desde la inmediata inferior mediante una complicada escalera de tres tramos que ocupaba toda la crujía del edificio.

Como objetivo añadido a las necesidades enunciadas por el promotor, nos propusimos liberar el máximo espacio frente al desembarco de escalera y ascensor en la planta quinta para generar un vestíbulo que diera servicio a la sala de prensa y al acceso hacia la sala de juntas en la planta superior. Para ello fue necesario derribar la pesada escalera de tres tramos ejecutada en hormigón con lo que se consiguió comunicar así las plantas quinta y sexta mediante un espacio a doble altura y una ligera escalera metálica de un solo tramo.

Los espacios constreñidos e inadecuados con que nos encontramos inicialmente se han limpiado y transformado ahora para lograr, en la medida de lo posible todo lo contrario, espacios amplios y fluidos más acordes con las necesidades funcionales y representativas.

Como segundo aspecto considerado se ha buscado dotar al espacio de una cierta expresión y así mediante el uso de los materiales, los colores, las texturas y los contraluces se ha buscado un ambiente cálido y ajeno al carácter institucional del resto del edificio. Los suelos son de moqueta estampada, las paredes están revestidas de un mortero grueso y pintura clara donde se aplica una luz rasante que dramatiza su textura y por delante se colocan unas barras torneadas de diferentes maderas consiguiendo un efecto contraluz y un expresivo revestimiento, uniforme en toda la longitud desde el vestíbulo hasta el salón de reuniones.

La sala de prensa es un contrapunto al vestíbulo. En este caso se priman los valores funcionales. Los suelos son de moqueta y los techos de placa perforada de cartón-yeso para obtener un adecuado acondicionamiento acústico. Los colores son muy claros, casi blancos. Únicamente se colorea el logotipo de la Cámara para adquirir la fuerte presencia requerida.

 

Año 2008

Cliente Cámara Navarra de Comercio

Categoría Equipamiento

Publicado en “Formas de proyectar”